El Club Luján denunció una serie de maniobras fraudulentas en las que personas desconocidas utilizaron indebidamente el nombre del presidente de la institución para hacerse pasar por representantes del club e intentar concretar operaciones comerciales en distintos comercios y con fleteros de Luján y la zona. Ante esta situación, la entidad informó que ya realizó la correspondiente denuncia penal y aportó elementos de prueba a la Justicia para avanzar en la investigación.

Según indicó la institución a través de un comunicado oficial, “durante la jornada de hoy ya son más de cinco los comercios y trabajadores del transporte de cargas que fueron contactados por los estafadores”, quienes intentaron gestionar compras, traslados y distintas operaciones en nombre del Club Luján.

En ese sentido, destacaron que, “gracias a la rápida reacción de comerciantes, fleteros y terceros que advirtieron irregularidades, las maniobras pudieron ser detectadas a tiempo y no llegaron a concretarse”, evitando que los intentos de estafa se consumaran.

Asimismo, desde el club precisaron que, de acuerdo con la información recabada, “los contactos fueron realizados desde números telefónicos con característica 2364 y, durante las últimas horas, también desde líneas con característica correspondiente a la ciudad de Luján”, una modalidad que buscó generar confianza entre las personas contactadas.

Por otra parte, informaron que las autoridades de la institución “efectuaron la correspondiente denuncia ante la Justicia, aportando datos concretos, registros y elementos de prueba que podrían resultar de utilidad para identificar tanto a los autores de las maniobras como a posibles cómplices involucrados en los hechos”.

En el comunicado también remarcaron que “toda gestión, compra, contratación o pedido realizado en nombre del Club Luján se canaliza exclusivamente a través de los mecanismos oficiales y por personas debidamente autorizadas”, por lo que aclararon que cualquier contacto por fuera de esos canales debe ser considerado con cautela.

Finalmente, solicitaron a “comerciantes, proveedores, transportistas, fleteros y vecinos extremar las medidas de precaución y verificar cualquier solicitud que invoque el nombre de la institución antes de concretar operaciones comerciales o de servicios”.

La investigación quedó ahora en manos de la Justicia, que deberá determinar el origen de las comunicaciones y la responsabilidad de las personas involucradas en la presunta maniobra de estafa.