La peregrinación gaucha tiene 77 años de historia. Amada y odiada con igual intensidad, en los últimos años dividió aguas entre defensores acérrimos de la tradición contra quienes defienden los derechos de los animales. Su historia comenzó un 7 de octubre de 1945, con el impulso de monseñor Anunciado Serafini, obispo de Mercedes, quien influyó para que la peregrinación se realice regularmente año tras año. Y desde aquellos primeros años, el Círculo Criollo Martín Fierro de Jáuregui tuvo un rol preponderante en la organización.
En el primer año de gobierno de Leonardo Boto, las peregrinaciones estuvieron suspendidas por la pandemia. Fue en 2020, cuando no se realizaron la Peregrinación Gaucha ni la Peregrinación Juvenil a Pie a Luján, que en esa oportunidad tuvo una edición virtual. Y tampoco hubo peregrinos en el Día de la Virgen de Luján ni se llevaron a cabo otros actos de fe tradicionales de nuestra ciudad.
Ya en 2021, la actual gestión de gobierno anunció que “el Municipio de Luján no permitirá la realización de la Peregrinación a Caballo al Santuario de Luján, marcando el comienzo de una nueva etapa. En homenaje a aquella legendaria primera muestra de fe, la última semana de septiembre se transformará en una semana conmemorativa con un desfile y diversas actividades culturales tradicionalistas, adaptadas a los nuevos paradigmas”.
La decisión se anunció luego de una reunión encabezada por el intendente Leonardo Boto con centros tradicionalistas y asociaciones vinculadas a la defensa de los derechos de los animales. Sin embargo, por la premura de los tiempos y la incertidumbre de cómo sería aquel primer evento, no se llegó a realizar el desfile y los operativos estuvieron centrados en lo que terminó siendo la prohibición de la peregrinación.
Ya en 2022, el Municipio retomó la idea de organizar un desfile tradicionalista y limitar la forma de llegada de los caballos a la ciudad, determinando que solo podía hacerse en batanes, prohibiendo el ingreso a la ciudad con tracción a sangre, limitando la participación de carros y coordinando -principalmente- con los centros tradicionalistas de la ciudad.
En ese contexto, desde agosto y hasta las últimas semanas de septiembre se registraron varias manifestaciones de “carreros” que se oponían a las nuevas medidas, llegando a cortar la circulación de la rotonda Ana de Matos en dos oportunidades.

El Círculo Criollo El Rodeo, que encabezaba las protestas y durante años fue uno de los organizadores principales de la peregrinación, resultó ser el que se mostró más duro frente a la medida dispuesta por el Municipio.
En una primera instancia hicieron un llamado a desobedecer la disposición adoptada y marchar igual a Luján, pero finalmente emitieron un comunicado el 21 de septiembre solicitando que “nadie concurra a Luján en las condiciones que establece el Municipio”. Y además, instaron a que “no participen de esta edición de la Peregrinación Gaucha a fin de evitar secuestros de animales y denuncias hacia las personas por parte del Municipio”.
En este sentido, en los días previos el Municipio había informado que “a través de la Secretaría de Protección Ciudadana se presentó una denuncia en Fiscalía por incitación a desobedecer las medidas adoptadas tras la suspensión de la Peregrinación Gaucha y su reconversión en un Desfile Tradicionalista”.
La contracara fue la Asociación Protectora de Animales “Más Amor Animal”, que repudiaba las protestas que tomaban visibilidad domingo a domingo y publicaron un comunicado en el cual celebraron y acompañaron “la decisión municipal que se ha tomado en el 2021 y se ha reafirmado hoy en día de prohibir la peregrinación y transformarla en este desfile. Para nosotros lo ideal sería que ya no existieran ni desfiles, ni ninguna actividad disfrazada de cultura donde se utiliza a los caballos como atracción u objetos no quedan dudas, pero no podemos dejar de ver esto como una decisión histórica y un cambio radical”.
A su vez, destacaron que “hemos sido el punto de ataque para carreros, gauchos y, lamentablemente, proteccionistas que jamás han estado vinculados a controles ni trabajos en territorio en pos de lo que hoy se ha logrado, que parecen desconocer la labor que se ha llevado a cabo durante años y años a la orilla de la ruta”.
Y este domingo, en el marco del primer Desfile Tradicionalista en homenaje a la Peregrinación Gaucha, por primera vez después de muchos años de lucha no murieron caballos.
Algunos intentos de ordenamiento en años anteriores
Durante la gestión de Graciela Rosso se intentó evitar la presencia de los caballos y carros en el centro de Luján durante los días previos a la Peregrinación. En la edición de 2008, la entonces intendenta se había expresado “muy contenta porque todo salió casi perfecto. Este año pudimos ofrecerles otras condiciones sanitarias y de comodidad a las organizaciones gauchas. La Policía y Gendarmería trabajaron muy bien y, por suerte, no hubo incidentes que empañaran la jornada”.
Sin embargo, desde el bloque de concejales princistas en el Concejo Deliberante cuestionaron entonces a la jefa comunal al considerar que “en nombre del orden, palabra muy dolorosa para los argentinos, los peregrinos a caballo estuvieron literalmente presos en un predio de la calle Beschtedt, con supuestas comodidades y servicios básicos que no fueron tantos y custodiados por ‘agentes del orden’ convocados por el Departamento Ejecutivo. Como bien manifestaron los peregrinos de bajos recursos, ‘no pudimos ni ver a la Virgencita Gaucha’ porque ni siquiera estaba en el palco oficial para el desfile. Y eso que era la homenajeada”. Y también alertaron que, de seguir así, la Peregrinación se mudaría a San Nicolás y Luján perdería esta tradición.
Ya durante la Intendencia de Oscar Luciani, la estrategia siguió siendo la misma y se hizo más hincapié en el “control equino”. Pese a ello, las organizaciones proteccionistas siguieron denunciando y retratando la muerte de caballos y asumieron un mayor rol de cuidado y rescate de muchos animales que llegaban a la ciudad en mal estado.
En 2012 (video) se produjo una manifestación de proteccionistas frente al palco oficial ni bien habían comenzado a desfilar. Desde el micrófono, los locutores oficiales arrojaban frases tales como “basta por favor, esto es una fiesta, nosotros no estamos en contra de los cartoneros, estamos también en contra del maltrato animal, busquen a los cartoneros, a los tradicionalistas como nosotros no” y “basta señores, acá se terminó todo, dejen la droga”. Y en 2018 se repitieron las manifestaciones.
En ese momento, tuvo que intervenir la Policía para desalojar a los manifestantes luego que algunos gauchos intentaran correr a quienes protestaban a rebencazos. Pero las protestas de las asociaciones proteccionistas continuaron mientras que, paralelamente, profundizaban su tarea de control. Así, en 2014 denunciaron que murieron 18 caballos y en 2015 contabilizaron seis.
En las primeras ediciones de los ocho años de mandato de Luciani, se utilizó un predio ubicado en Colectora Sur de Acceso Oeste, entre Adelina de María y Buenos Aires, para alojar a los peregrinos gauchos. Y posteriormente se comenzó a utilizar el predio del exparquerama, sito en la intersección de la calle San José y la bajada del puente Dr. Muñiz.
El gasto ascendía a millones de pesos para mantener las instalaciones en condiciones durante cuatro días que duraba la llegada de los gauchos, siendo afrontado en su totalidad por el municipio. En dicho predio, en 2017, la tragedia fue mayor cuando un gaucho resultó asesinado luego de un ataque con armas blancas y tres personas fueron detenidas por el crimen.





