El trágico clásico del 10 de julio, que se suspendió a raíz de los disparos de barras de Alem que terminó con la vida de Joaquín Busto Coronel, se completó este miércoles en la cancha de El Porvenir, en Gerli, en dos tiempos de 38 minutos.

Hasta allí viajó el presidente del Club Luján, Maximiliano Goñi, para acompañar como siempre al equipo dirigido por Pablo López. Pero una vez terminado el partido, y tras emprender el regreso a nuestra ciudad, la Policía lo detuvo antes de llegar a su casa.

¿El motivo? Según informaron a LUJANHOY fuentes judiciales, Goñi fue condenado el 15 de abril de 2021 en el Juzgado Correccional N° 3 en el marco de una causa por “homicidio culposo agravado por la conducción imprudente y negligente de un vehículo automotor”. En ese marco, a mediados de mayo de ese año se notificó que recibió una condena de tres años de prisión cuyo cumplimiento se dejó en suspenso, más tres años de reglas de conducta y ocho años de inhabilitación para manejar.

Por lo tanto, tal como lo estableció la Justicia, podría volver a conducir vehículos en 2029. En este sentido y tras su detención, las mismas fuentes dejaron entrever que “no va a poder pedir la excarcelación, porque venía de una prisión en suspenso y no cumplió”. Aunque la última palabra la tendrá el Juez.

El trágico hecho por el cual fue condenado ocurrió el 1 de abril de 2019. El siniestro vial se produjo en el kilómetro 64 de la Autopista del Oeste, en sentido a nuestra ciudad, cuando un Ford Fiesta colisionó contra una columna. Y como consecuencia del impacto, Osvaldo Torrilla, de 68 años, que viajaba como acompañante, fue trasladado al Hospital con pronóstico reservado y luego se confirmó lamentablemente su muerte. Mientras que el conductor, que era Goñi, resultó ileso. Y a partir de ahí comenzó la investigación y la posterior condena.

Desde entonces, sus familiares han denunciado lo sucedido y reclamado justicia. Al respecto, su nieta contó en su momento en las redes sociales que “el 1 de abril de 2019 manejaba alcoholizado a la vuelta del festejo de Racing Campeón en el Obelisco. A pocos metros de la entrada de Luján, de lo borracho que estaba chocó una columna y provocó la muerte de mi abuelo, Osvaldo Torrilla. Algunos podrán pensar que fue un ‘accidente’, pero todos sabemos que una persona que maneja borracha es una asesino al volante”.

Mientras que en septiembre de este año manifestaron que “sigue manejando su vehículo con total impunidad después de tener una sentencia que le prohíbe manejar hasta el 2029. Lamentablemente, en este país no hay Justicia, pero nos vamos a encargar de que no te quedes tranquilo ni un solo día de tu vida”.