Bajo el lema “Madre, míranos con ternura, queremos unirnos como pueblo”, se estima que la 48° Peregrinación Juvenil a Pie a Luján contó con la participación de alrededor de un millón de personas.

En ese marco, a las 7 se realizó la misa central, la cual fue oficiada por el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, quien pidió que “encontremos la paz necesaria para unirnos como pueblo”

En su homilía, Poli remarcó: “Qué lindo sentirnos en el camino como hermanos, como un pueblo peregrino, fraterno, solidario, cómo nos gustaría que esta fuerza fraterna se proyecte sobre la Argentina”.

En la Eucaristía concelebrada por los obispos de la región pastoral Buenos Aires, Poli pidió “que el Señor les conceda todas las gracias materiales y espirituales que necesitan; no ya para peregrinar de vuelta, sino para la peregrinación de la vida, para el camino de cada uno de ustedes, de sus familias”.

A su vez, agregó que “hay una gracia que la Virgen le pide a Jesús para cada uno de nosotros. Para cambiar en lo que tenemos que cambiar, para darnos las fuerzas, para no bajarnos los brazos, para volver la mirada a nuestro bautismo y esos regalos tan hermosos que nos dio en ese momento: la fe, la esperanza y la caridad”.

Y de cara a los peregrinos, el cardenal sostuvo: “La Iglesia es madre, tiene el rostro de María. La Iglesia siente que sus hijos caminan hacia Cristo; que el Señor los bendiga, bendiga a sus familias; que bendiga también todo lo que realizan de bueno y van sembrando en el camino de la fe: un pueblo fraterno, solidario”.

Por su parte, el arzobispo de Buenos Aires instó a encontrar “la paz y la ayuda necesaria para unirnos como pueblo” e invitó a rezar “por nuestros gobernantes, para que busquen ser instrumento de encuentro entre todos los argentinos”.