El domingo se llenó de una profunda tristeza tras conocerse la noticia del fallecimiento de Joaquín Cabrera, el niño de 7 años y vecino de Jáuregui que supo enamorar a todos con sus risas y sus bailes pero que, fundamentalmente, fue un ejemplo de lucha al batallar como un campeón contra una grave enfermedad.

“Hoy nos toca decir hasta luego titán, gracias por tanto”, comunicaron con profundo dolor sus padres a través de la cuenta de Instagran @todos.por.joaqui.

Joaquín Cabrera había viajado en Barcelona, España, para realizarse un tratamiento, ya que a los 3 años le diagnosticaron un tipo de cáncer denominado neuroblastoma estadio IV, que es de alto riesgo. Y allí, en el viejo continente, había esperanzas de hallar la cura.

Pero el 15 de febrero, fecha en la que se conmemora en el mundo el Día Internacional del Cáncer Infantil, la familia de Joaquín comunicó a través de la cuenta de Instagram que la enfermedad del pequeño nuevamente lamentablemente había progresado. Y todo indicaba que no había más posibilidades de mejorar su calidad de vida en Barcelona.

Ante esta situación, Joaquín y su familia regresaron a a su casa en Pueblo Nuevo para que el pequeño disfrute junto con su familia y afectos. Y así sucedió.

Su familia comunicó que hasta este lunes a las 6 de la mañana “nos encontramos en la casa velatoria ubicada en avenida Flandes 374, en Jáuregui”.

Por su parte, este lunes a las 9 se llevará a cabo una misa en la Abadía de San Benito, ubicada en avenida Fray Manuel de Torres 2.208. Y luego se podrá acompañar a Joaquín hasta su descanso eterno en el cementerio.