¿Pero qué habrá en ese “porque sí”? ¿Qué pretexto para el daño? Qué poca conciencia de las posibles consecuencias cuando de fuego se trata. Porque no es jugar con fuego como frase hecha, es usar fuego sin medir la alta probabilidad de generar un incendio y luego desentenderse del dolor de los damnificados.

Esta vez, el vandalismo fue sobre el contenedor de residuos ubicado en la calle Leiva entre San Martín y Constitución.

Ante la mirada algunos vecinos que despertaron a las 3.15 de la madrugada del domingo 7 de enero, con el fuego ya consumado solo sostuvieron su alerta ante la posibilidad que el fuego se extendiera hacia alguna edificación cercana, algo que para tranquilidad del barrio no sucedió.

Pero lo que sí sucedió fue el hecho de hacer daño, porque sí. O vaya a saber qué motivo tuvo o tuvieron los que prendieron fuego ese dispositivo que ardió iluminando la cuadra y dejando su estructura reducida a un gran charco negro de plástico deformado, ahí, en la entrada del Jardín de Infantes 916.

Es un contenedor menos, que se repondrá.

Pero también es un poco menos de respeto por lo que es de todos, un poco menos de valoración de la ciudad más limpia y ordenada que la mayoría queremos.

Puesto en marcha en 2021, el Plan de Contenerización del Municipio se enmarca en el programa Luján Limpio y busca mejorar las condiciones de higiene de la vía pública, optimizar los recursos y los tiempos de recolección y dignificar el trabajo de los recolectores.