El verano está al medio y ya todo se encamina hacia la vuelta a la escuela. Un momento de reencuentro, de expectativas, de ansiedad. Todo vuelve a girar en torno al guardapolvo blanco y aunque cuesta despedirse de las vacaciones, hay alegría.

Pero, hay desazón también. Hay mochilas livianas. Hay cartucheras con cierres falseados, hay lápices de punta chiquita y sin madera para hacerla resurgir. Hay pocas hojas para las letras o directamente, no hay. Hay pies que necesitan zapatillas y guardapolvos que quieren entrar en los cuerpos que crecen. Y no hay cómo comprar todo eso.

La dificultad económica presiona los sueños y todo se reduce a cada vez menos. Pero a la escuela, hay que ir. Entonces, siempre llega esta Campaña de útiles escolares que organiza el Merendero “Piecitos pequeños pisando fuerte” que coordinado por Alejandra Eugui está empujando a la realidad triste para poner en este tiempo, un poco y mucho de esperanza.

“Cada año armo la campaña de útiles escolares. Este año va a estar más complicado por el tema de los precios. Tengo 90 ‘Peques’ para arrancar. Todo sirve, desde un lápiz, una goma, una cartuchera que esté en buen estado, así que le pedimos a la comunidad que nos ayude” señalaba Alejandra esperando entonces que los elementos lleguen y abran ese camino de la educación indispensable.

Y la taza llama

Llama desde su cuerpo de plástico de color. Llama con olorcito a merienda. Llama para reunir a todos alrededor de la mesa. Pero cuesta, cuesta mucho llenar esa taza. Acompañarla con algo rico que se remoje velozmente y sea un manjar de niñez. Por eso, este febrero ya el Merendero necesita mucha colaboración.

“Ya arranco con las meriendas, son muchos ‘Peques’ y a las familias les cuesta muchísimo. Este año está muy difícil, yo voy a poner de mi todo lo mejor como siempre y con mucha Fe en Dios para seguir adelante, pero sinceramente no sé cómo voy a hacer”, decía Alejandra como deshilachando el alma para rearmarla nuevamente ante esta decisión de ofrecer el acompañamiento de alimentos y amor para los chicos del barrio.

“Realmente necesitamos donaciones para las meriendas, ya no sabemos ni con qué nos van ayudar desde Desarrollo del Municipio. La verdad estoy preocupada los ‘Peques’ y las familias necesitan más que nunca ayuda, a nadie les alcanza la plata para comer es muy triste. De mi bolsillo no tengo para darle merienda a 90 ‘Peques’. Es tristísimo, pero es la realidad. Voy a necesitar más que nunca que la gente solidaria se sume para ayudarme para poder seguir ayudando”.

Alejandra tiene el siguiente número telefónico: 2323 674892. También la red social Facebook Merendero Villa del Parque. Y una dirección: Corrientes 2188.

Y tiene 90 caritas que la miran. 90 corazones que a veces poco entienden del por qué de la crisis, pero la sienten. Ahí hay un pedacito de Patria. Ahí está el otro. Ahí tiene que llegar con verdaderos gestos la empatía. Con algo, poco, poquito o mucho, se puede ayudar. Útiles escolares. Alimentos.

Todo sirve. Todo transforma el día de esos “peques”. Y si hay algo que tiene que ser prioridad son, justamente, los ‘peques’.