Qué lugar recurrente es la escuela… adonde se vuelve a diario, a donde se regresa cuando la memoria nos da la posibilidad de encontrar otra vez en ese espacio lo que fuimos, quisimos ser, logramos ser o seguimos intentando ser.
La escuela es lugar para siempre. Para ese siempre que empieza cuando se es parte de una comunidad educativa que nos pertenece y a la que se pertenece. Lograr esa certeza es encontrar la posibilidad inmensa de crecer.
Y cuando se comparte ese crecimiento con el orgullo del camino, surgen actividades como la del pasado 5 de diciembre en la Escuela Secundaria N°12 del barrio Los Laureles con su Muestra Anual, que fue instancia a la que antecedió un inmenso trabajo de todo el ciclo lectivo y de ese día especial.
“El clima previo fue un trabajo en equipo con docentes y estudiantes, nos reunimos una hora antes de abrir la muestra para poder tener todo listo. Fue una mezcla de emociones ya que este año hemos avanzado un montón pero también llevamos el pesar de haber despedido a un estudiante de 2do año -Uriel Warle- quien falleció de cáncer cerebral. Luego recibimos a las familias, es un vínculo que estamos construyendo de a poco y vamos viendo los resultados”, nos contaba la directora de la escuela, Victoria Ferrero.
Y sumaba su emotiva apreciación sobre la función escolar: “Se genera comunidad. Muchas veces hablamos de ‘comunidad’ como si fuera un absoluto y estos tiempos demuestran que no lo es. La comunidad se construye, es una decisión que implica un montón de otras decisiones, fundamentalmente la empatía y el reconocimiento de un otro/a y algo en común que se genera, se sostiene y se cuida. Ver los trabajos de todos y todas es un poco eso, construir comunidad escolar”.

COMPARTIR PROYECTOS Y SUEÑOS
Una mañana de exposición como ventana a lo que se hizo y se hará. La Muestra Anual fue un 5 de diciembre pero reunió muchos días, desde el trabajo en proyectos como SIPE Animales, SIPE Periodismo Deportivo, la barrileteada homenaje y la gran cantidad de trabajos expuestos en esta jornada que fue abierta a la comunidad toda.
“La estrella de la muestra fue todo lo que salió del formato SIPE, ya que es un formato propio. Los SIPE -Seminarios de Intensificación y Profundización de la Enseñanza- fueron el marco de los proyectos ‘Cuidado responsable de animales y Políticas Públicas’ -de los cuales salieron las cuchas con material reciclable para colocar en la escuela y en el barrio-;
‘Periodismo Deportivo’, por el cual se visitó la cancha de Flandria presenciando una práctica; ‘Herbario comunitario’, en cual los y las estudiantes recorrieron el barrio en el marco de la observación de la vegetación” detallaba la directora.
Y agregaba: “Desde el área Naturales también, se presentaron las macetas biodegradables y desde el área de sociales los árboles genealógicos hechos junto a las familias de los y las estudiantes de primer año”.
¡Qué tesoros hubo en cada mesa! En cada rincón de la escuela, en los pasillos, en el patio… tesoros que fueron y son los trabajos de las manos que los moldearon con la educación como sostén y guía. Con la decisión de ver el camino y la decisión del disfrute y del modificarlo también. El camino en una Muestra Anual, bordeado del orgullo de todo lo que son capaces de hacer.





