El 4 de septiembre, tal como informara LUJANHOY, dos vecinas que integran la Asamblea EcoAmbiental de Luján advirtieron los trabajos que se estaban realizando a un costado del Caminito de la Flandria para instalar una antena. Y tras tomar conocimiento la Municipalidad, clausuró la obra.
Por su parte, este miércoles vecinas y vecinos de Pueblo Nuevo y Jáuregui, junto con la Asamblea EcoAmbiental de Luján, entregaron en la Municipalidad una nota dirigida al intendente Leonardo Boto, a la secretaria de Salud, Mariana Giron, y al área de Planeamiento, donde piden que “no se de autorización, ni habilitación a la construcción de estructura e instalación de una antena de telefonía celular en el Caminito de la Flandria, siendo este un espacio natural de esparcimiento y tránsito diario”.
En el texto, reclaman que se considere a dicho espacio geográfico como “Espacio Natural Protegido”. Y en ese sentido, remarcan que “la conservación de la naturaleza se ha convertido, en la actualidad, en una preocupación de muchos sectores sociales. Esta inquietud tiene su fundamento en la explotación económica poco respetuosa de los recursos naturales, la desaparición de especies de flora y fauna y la degradación de espacios naturales”.
A su vez, solicitan que se tenga “en cuenta que a pocos metros, en la cancha del Club Social y Deportivo Flandria, ya hay una instalada funcionando hace 10 años de la compañía Personal, y que en Pueblo Nuevo en la calle 8 de Diciembre y Don Bosco hay otra de la empresa Claro”.
En tanto, manifiestan que “nos preocupan y movilizan las consecuencias a la salud de la contaminación electromagnética”. Y sobre esto, recuerdan que “en mayo de 2011 la OMS (Organización Mundial de la Salud), a través de IARC (Agencia Internacional para la Investigación contra el Cáncer) y basándose en la evidencia científica existente hasta el momento, ha clasificado la radiación electromagnética como un posible cancerígeno humano”.
Por último, citan un artículo de actualidad jurídica ambiental de 2011 donde se señala que “el 80% de los estudios epidemiológicos aceptados y revisados por la OMS recalcan entre los problemas vinculados a la contaminación electromagnética: cefaleas, insomnio, alteraciones del comportamiento, depresión, ansiedad, leucemia infantil, cáncer, alergias, etc.”
Y añaden que “asimismo destaca un estudio pionero financiado por la Unión Europea (proyecto Reflex) sobre la influencia de campos electromagnéticos que concluyó que las ondas electromagnéticas de la telefonía móvil producen alteraciones del ADN, que transporta la información genética en el núcleo de las células y cambios en estas. Y
diversas conferencias internacionales de prestigiosos científicos independientes alertan sobre los posibles efectos y riegos en la salud pública”.




