Hay más de 80 familias que laten con un “gracias” y con un alivio calentito cada vez que se concreta en forma de plato, de taza, de algo rico, el gesto solidario. Cada vez que se saben sostenidas por otras familias también, afrontando tiempos en los que estar a la par, significa esa postal de la linda, de la buena y de la necesaria gente, esa gente que suma aún en la escasez de recursos, el tesoro más maravilloso que la humanidad tiene: la solidaridad.

De ahí entonces, de esa postal, crecen los días desde el Comedor “Pequeños Gigantes” del barrio San Fermín, que en este tiempo de invierno necesitan aún más colaboración y un poquito más teniendo en cuenta que se viene la fecha especial para celebrar a la infancia.

Y en una charla con Mónica Luna, referente del espacio solidario, conocimos y desde LUJANHOY difundimos, entonces, diversos aspectos de la actividad cotidiana del comedor, que al no contar con un espacio físico determinado es la propia Mónica quien abre las puertas de su vivienda para que la tarea, siga.

“Hace dos años y medio que pude sacar adelante el merendero con el apoyo de las chicas que me ayudan y las donaciones que se fueron consiguiendo”, decía Mónica que viene de un andar solidario elegido, desde su predisposición para estar presente ante la necesidad de la gente.

“También estamos en casos de enfermedad para ayudar en lo necesiten, todo a través de los pedidos en las redes sociales, donde siempre la gente ayuda. Y también, desde el Comedor, tratamos de hacerles siempre algún evento en cada Día del Niño, haciendo juegos, alquilando disfraces, repartiendo juguetes y también se acompaña con chocolatadas, gaseosas, galletitas, bizcochuelos y demás. Y ellos se van felices. Todo se hace con amor y tiempo dedicado a ellos”.

Invierno, frío y más necesidad

Ante las temperaturas invernales, se redobla la necesidad y claro, la solidaridad. Por eso desde este comedor del barrio San Fermín se extiende el pedido de colaboración: “En pleno invierno los nenes y mamás están necesitando ropa de abrigo, calzado, frazadas yen realidad con todo lo que la gente pueda colaborar, viene bien. Y para el Día del Niño estamos necesitando juguetes, galletitas, golosinas, globos, también harina para realizar bizcochuelos, leche, chocolatada”, mencionaba Mónica.

Y compartía su número telefónico -(11) 68748375- para quien quiera contactarla en pos de ofrecer ayuda. También está la opción de llamar al (11) 36881810 o ingresar al Facebook Mónica Luna (Pequeños Gigantes).

Contactar a la gente de este lugar, que es ese pedacito de alivio a pleno barrio, es de alguna manera poder ofrecer cada lunes, miércoles y viernes una merienda, una vianda, un rato de charla, un abrazo. Todo eso tan necesario. Tan propio de la gente solidaria que sabe ver, que puede palpar el gesto que marca los mejores caminos, que escucha cuando el corazón pone en latidos la única opción que esos mismos corazones aceptan: extender la mano y ayudar.

Allí, entonces, en las calles Los Rosales y Las Madreselvas del barrio San Fermín, se viene una celebración especial el 21 de agosto. Pero también cada día, hay ejemplos concretos de solidaridad.