Un caminito de pequeños almohadones señalaba la invitación más especial del día: buscar un libro, abrirlo, recorrer sus páginas una a una y ponerle el sonido preciso a cada letra haciendo palabras, mientras sobre los almohadones la niñez era todo oídos y asombro renovado con el andar de cada historia audible que les iluminaba la cara junto con el solcito tan lindo del viernes 12 de agosto.

Día especial para la Jornada Distrital de Lectura, motivo de organización previa y puesta en acción de todo lo preparado en cada sala, con cada docente, con el empuje y tarea de la directora, para que los anfitriones -los chicos- recibieran a sus invitados -las familias-, haciendo entre todos un momento de lectura. Eso mismo, lectura, como actividad principal disfrutable y aprovechable para los fines educativos y claro también, emotivos.

LUJANHOY -en una invitación especial que agradecemos- estuvo presente para compartir el grato encuentro que desde la propuesta Distrital en establecimientos educativos de Nivel Inicial, tuvo la actividad de la lectura como eje.

De manera que el Jardín de Infantes N° 916 “Bomberos Voluntarios de Luján”, ubicado en Leiva y Constitución, recibió a las familias como invitados especiales para compartir esos momentos de escucha, imaginación, obras literarias, salitas ambientadas, espacios al aire libre acondicionados para la actividad, todo hecho con la actitud sublime del amor por la tarea y el deseo de ofrecer caminos que les queden como tesoros en la memoria a los chicos. Y como eje de la actividad, la palabra “Habilitar”.

Cada página educa

Una mamá: Carolina. Un hijo: Juan Pablo. Y entre ellos, el momento maravilloso de la lectura.

Sosteniendo el valor de los libros y la lectura, la jornada tuvo dos horarios: turno mañana y turno tarde y en ambas, la alegría puso acentos en las palabras para remarcar aún más el gran y lindo propósito del leer.

Y en los detalles organizativos, la encontramos a Daniela Zolecio, directora de la institución, quien nos decía: “Esta es la segunda jornada que estamos haciendo del Plan Provincial de Lectura, la tercera va a ser en noviembre y la idea es justamente habilitar la lectura en la comunidad educativa y con los nenes, por eso invitamos a las familias y referentes de la comunidad, estamos muy agradecidas por la gran participación”.

Y destacaba la modalidad del encuentro: “Trabajamos en torno a las bibliotecas áulicas de cada Sala, por eso justamente cada Sala se abocó a la temática que venía trabajando. La primera sección trabajó a María Elena Walsh y su personaje Don Fresquete, la segunda sección que es sala de 4 se abocó al trabajo que hicieron con lobos, la tercera sección a Caperucita Roja y cuentos tradicionales. Además de los trabajos y ambientaciones de cada Sala hay afuera sectores con libros-álbum, rimas, poesías”.

En tanto, remarcaba desde lo emotivo que fue “una jornada especial y los chicos la vivieron de esa manera, porque para ellos la participación de la familia es importante, que el adulto les lea, que se revalorice la lectura es fundamental. Vamos a ver cuando llegue el momento de la tercera jornada, qué directiva nos dan, pero la idea es que justamente en este tiempo trabajemos con el préstamo de libros de las bibliotecas tanto áulica como institucional, así que con todos esos libros que llegaron -una partida de ejemplares espectaculares, de calidad hermosa- , vamos a hacer una actividad de compartirlos con las familias, socializarlos, porque no nos sirve de nada que nos llegue un libro y nos quede en el mueble, entonces la idea es alfabetizar de esa manera también con las familias”.

Afuera susurraba un poquito el viento y un poco más, las voces de las personas adultas que abrían libros y los leían, haciendo puente para que los chicos abrieran oídos y ojos, como si pudieran meterse dentro de la historia y estar allí, con cada personaje y en cada situación, todo acompañado por espacios decorados y ambientados a todo esmero para apuntalar a la magia de la lectura funcionando con el motorcito en la voz.

Así se hizo de esta Jornada Distrital de Lectura la habilitación que cada uno podemos darnos de leer y, desde la lectura, ver y sentir el mundo más grande y más nuestro. Un libro, muchos libros, voces leyendo y el alma bajo el guardapolvo a cuadritos, soñando.