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A dos meses del violento hecho en la localidad de Olivera que terminó con la vida de Jeremías Sosa, de 31 años, se logró la detención de un cuarto imputado. El sujeto, de 28 años y oriundo de Olivera, se encontraba con orden de detención desde marzo y pasó todo este tiempo prófugo.

Si bien desde la Justicia no brindaron detalles respecto de su identidad, fuentes policiales confirmaron que se trata de Franco Gutiérrez.

En el hecho interviene la Unidad Funcional de Instrucción N°10 del Departamento Judicial Mercedes, a cargo de la doctora María Laura Cordiviola, que impartió las directivas del caso.

El imputado, tal como informaron desde el Ministerio Público Fiscal del Departamento Judicial Mercedes, comparecerá este martes en la audiencia de declaración en los términos del Artículo 308 del Código Procesal Penal ante el Fiscal actuante por el delito de “homicidio agravado por alevosía”, en carácter de coautor.

 

Detalles del crimen de Jeremías Sosa

Jeremías Sosa -de 31 años, albañil y oriundo de Misiones- falleció el sábado 22 de febrero por la noche tras ser maniatado y golpeado por un grupo de vecinos de Olivera que aparentemente lo confundieron con un presunto “ladrón”.

En el proceso de la instancia de Instrucción Penal Preparatoria (IPP), el hecho fue caratulado en un principio como “homicidio en riña”, luego modificado a “homicidio en agresión” y finalmente se recalificó como “homicidio agravado por alevosía”, que tal como tipifica el Código Penal impone reclusión o prisión perpetua para aquellas personas que terminan siendo condenadas.

Además, otras seis personas fueron identificadas y están siendo investigadas por el linchamiento de Sosa. En este sentido, se trata de determinar quienes participaron de la golpiza y quienes acercaron la soga con la que ataron a la víctima, entre otras cuestiones.

Tal como había adelantado este medio, tras el crimen se llevaron a cabo cuatro allanamientos en la localidad que arrojaron resultados positivos, ya que se secuestraron diversos elementos de interés para la investigación y fue aprehendido un tercer sospechoso del crimen, “Lucas Samuel González Bonomo, de 23 años, quien resulta sindicado como uno de los agresores de la víctima”, indicaron desde la Comisaría Luján Segunda.

Tras el linchamiento habían sido aprehendidos “Alex Iñiguez, de 25 años, y Gustavo Rocha, 49 años”, detallaron en ese momento fuentes policiales. Respecto de Iníguez, el testigo que primero lo señaló como uno de los autores del ataque, cambió su declaración y dijo que se equivocó. Mientras que su familiares afirman que habría intentado proteger a Sosa de la feroz golpiza y siguen reclamando su excarcelación.

Por su parte, desde el Ministerio Público Fiscal del Departamento Judicial Mercedes confirmaron en su momento detalles del crimen: “De acuerdo a lo que pudo reconstruirse hasta el momento, entre las 22 y las 22.30 aproximadamente Sosa transitaba a pie por la vía pública en la localidad de Olivera, cuando varias personas comenzaron a seguirlo de cerca y le dieron alcance en avenida Juan XXIII entre Reconquista y Remedios de Escalada. Uno de estos lo derribó y comenzó a propinarle golpes de puño principalmente en la zona del rostro. Inmediatamente se sumaron al ataque al menos cinco personas más quienes también comenzaron a propinarle golpes de puño y puntapiés”.

Además, informaron que “durante el ataque le gritaban que se quedara quieto y lo acusaban de la comisión o intento de cometer supuestos hechos ilícitos. La golpiza continuó ante la mirada de decenas de vecinos de la zona, algunos de los cuales solo atinaron a pedir a los agresores que pusieran fin al ataque. Sin embargo, el mismo continuó hasta la llegada del personal policial”.

Por otra parte, desde el Ministerio Público Fiscal del Departamento Judicial Mercedes informaron el resultado que arrojó la autopsia. La misma estableció que “se constató que su fallecimiento -el cual se encuentra directamente relacionado con la golpiza- le provocó, según consta en la pericia de autopsia, un shock neurogénico, con traumatismo grave de cráneo”.

Prisión preventiva

En el marco de la causa caratulada “homicidio agravado por su comisión con alevosía” de Jeremías Sosa, a principios de abril se supo que la Justicia ordenó la captura de cuatro sospechosos y ordenó la prisión preventiva de los tres detenidos hasta el momento.

Por un lado, el Juzgado de Garantías N°3 de Mercedes emitió órdenes de detención para cuatro personas investigadas en el brutal asesinato de Jeremías Sosa: Walter Ariel Arias, María Agustina Atrio, Matías Hernán Atrio y Néstor Rebottaro.

Al respecto, tras la apelación de la Fiscalía N°10, la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal revocó el fallo y ordenó al juez que dicte una nueva resolución para efectivizar la detención de los acusados que se encuentran prófugos.

Por su parte, tal como indicaron fuentes judiciales, la Fiscalía N°10 de Luján solicitó la prisión preventiva para los tres imputados hasta el momento: Lucas Samuel González Bonomo, de 23 años; Gustavo Rocha, de 49 años, y Alex Iñiguez, de 25 años. Y el Juzgado de Garantías N°3 de Mercedes resolvió otorgarla.

Sobre estas tres personas, la calificación continúa siendo “homicidio agravado por su comisión con alevosía”. A su vez, el Juzgado de Garantías no dio lugar a los pedidos de excarcelación e imputó a Rocha y González Bonomo como coautores y a Alex Iñiguez como partícipe necesario en prisión.

Los prófugos

Desde la primera semana, tras la comisión del hecho, se logró identificar a cinco imputados más por el hecho. “Cuatro de ellos, con patrocinio letrado, solicitaron inmediatamente la eximición de prisión a la vez que la Fiscalía pedía su detención”, recordaron ahora desde el Ministerio Público Fiscal.

Desde el Juzgado de Garantías interviniente no se resolvió la cuestión, aunque sí se dictó la prohibición de salir del país para los implicados.

Tras la correspondiente apelación ante la Cámara de Apelaciones y Garantías, se ordenó al juez de Garantías dirimir la cuestión y negó la eximición y otorgó las detenciones a fines del mes de marzo del corriente. Desde entonces, y tras varios allanamientos infructuosos, los cuatro (tres hombres y una mujer) permanecen prófugos de la Justicia.